Esta página complementa las preguntas frecuentes sobre el servicio de traducciones certificadas y aborda dudas generales sobre traducciones certificadas, simples, oficiales y notariales, así como sobre apostillas, legalizaciones, validez documental y responsabilidad profesional. Su objetivo es aclarar conceptos que suelen confundirse y explicar cómo se relacionan entre sí, tanto dentro del sistema chileno como en los trámites internacionales.
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1. ¿Qué es una traducción certificada en Chile?
Una traducción certificada en Chile es un instrumento privado emitido por un traductor profesional que declara haber reproducido de forma fiel, completa y exacta el contenido del documento original. Incluye un certificado de traducción que identifica al profesional, los idiomas de origen y de destino, el documento traducido, la fecha y la declaración de exactitud. Puede incorporar la Firma Electrónica Avanzada conforme a la Ley N° 19.799 para acreditar la autoría e integridad. En Chile no existe una categoría general de traductor jurado ni de traductor público habilitado por el Estado para emitir este tipo de traducciones.
2. ¿Qué es una traducción simple en Chile y para qué se utiliza?
Una traducción simple es realizada por un traductor profesional, pero no incorpora un certificado de exactitud, una firma responsable ni formalidades destinadas a acreditar quién efectuó el trabajo. Se utiliza principalmente para comprender documentos, revisar antecedentes, preparar borradores, analizar contratos o traducir información que no será presentada como respaldo formal ante una institución. A diferencia de la traducción certificada, no busca acreditar ante terceros la identidad ni la responsabilidad del traductor. Por eso, normalmente no resulta suficiente cuando una universidad, tribunal, autoridad migratoria, banco o institución extranjera exige una traducción formalmente certificada.
3. ¿Qué significa certificar una traducción en Chile?
Certificar una traducción significa que un traductor profesional identificado asume formalmente la responsabilidad de la fidelidad y la integridad del texto traducido. La certificación no autentica el documento original ni declara que su contenido sea verdadero; acredita que la traducción corresponde al documento recibido. Para ello, el profesional incorpora una declaración de exactitud, sus datos, formación, idiomas de trabajo, fecha y firma. La traducción suele conservar la estructura visual del original y describir sellos, firmas, timbres, códigos y zonas ilegibles. Cuando se utiliza la Firma Electrónica Avanzada, también puede verificarse la autoría e integridad del archivo digital.
4. ¿Existe la figura legal del traductor jurado en Chile?
No. En Chile no existe una categoría general de “traductor jurado” o “traductor público” investido por el Estado para certificar traducciones privadas. Los traductores profesionales ejercen bajo su propia responsabilidad técnica y civil, respaldados por su título, su experiencia y sus mecanismos de identificación profesional. Las asociaciones gremiales, como COTICH, o las internacionales, como IAPTI, pueden aportar trazabilidad y antecedentes profesionales, pero no otorgan una habilitación estatal equivalente a la de otros países. También existen peritos traductores vinculados a causas judiciales específicas, pero esa designación no los convierte en traductores oficiales para toda clase de trámites.
5. ¿Qué es una traducción notarial y qué certifica una notaría en Chile?
Una traducción notarial es una traducción privada cuya firma ha sido autorizada o reconocida ante notario. El traductor sigue siendo quien certifica la fidelidad lingüística del texto; la notaría no revisa la traducción ni declara que sea correcta. El notario certifica la identidad del firmante, la autenticidad de su firma y, según el acto, la fecha de la autorización. Esta formalidad solo debe utilizarse cuando la institución receptora la exija expresamente. Una firma notarial no convierte automáticamente la traducción en oficial, no convierte al traductor en funcionario público ni reemplaza una apostilla cuando el documento debe circular internacionalmente.
6. ¿Qué requisitos profesionales debe cumplir quien certifica una traducción en Chile?
Quien certifica una traducción en Chile debe contar con formación profesional comprobable en traducción y asumir personalmente la responsabilidad del trabajo emitido. La formación universitaria o de educación superior proporciona conocimientos sistemáticos de lingüística, terminología, documentación, ética y técnicas de traducción que no se adquieren únicamente al hablar dos idiomas. Ser bilingüe, profesor de idiomas o hablante nativo no equivale, por sí solo, a ser traductor profesional. La identidad, el título, la institución formadora, la experiencia y los medios de contacto deben poder verificarse. La pertenencia a asociaciones profesionales puede reforzar esa trazabilidad, pero no sustituye la formación profesional.
7. ¿Cómo verificar la identidad y la formación de un traductor profesional en Chile?
La identidad y formación de un traductor profesional pueden verificarse mediante la revisión de su nombre completo, RUT, título, institución de estudios, medios de contacto y antecedentes profesionales públicos. El traductor puede aportar una copia de su título, certificado académico, certificado de profesión del Registro Civil o enlaces verificables a asociaciones como COTICH o IAPTI. También es útil comprobar que el certificado de traducción incluya información suficiente para contactar al profesional y confirmar la emisión del documento. Un sello gráfico, una firma escaneada o una página web no bastan por sí solos si no permiten identificar de manera comprobable a la persona responsable de la traducción.
8. ¿Qué información debe contener un certificado de traducción emitido en Chile?
Un certificado de traducción emitido en Chile debe identificar al traductor mediante su nombre completo, RUT, título profesional, institución formadora y datos de contacto. También debe indicar el documento traducido, los idiomas de origen y de destino, la fecha, el número de páginas y una declaración expresa de que la traducción es fiel, completa y exacta según el documento recibido. Puede añadir credenciales profesionales, códigos de verificación y la Firma Electrónica Avanzada. El certificado suele incorporarse al final del archivo para delimitar claramente la responsabilidad del traductor y vincular la declaración con la traducción y el documento fuente correspondiente.
9. ¿Puede un chileno certificar la traducción de sus propios documentos para presentarlos en el extranjero?
En general, no es recomendable certificar la traducción de documentos propios, ya que el titular tiene un interés directo en el resultado y algunas instituciones exigen independencia. Immigration, Refugees and Citizenship Canada prohíbe expresamente que el solicitante o sus familiares traduzcan los documentos presentados. En el Reino Unido se exige normalmente una traducción realizada por un profesional independiente e identificable. USCIS exige una traducción completa acompañada de una certificación de competencia y exactitud, aunque su norma no prohíbe de manera universal toda autotraducción. La opción segura es utilizar un traductor profesional independiente, salvo autorización expresa del receptor.
10. ¿A qué errores responde un traductor al certificar una traducción en Chile?
El traductor responde por los errores atribuibles a su trabajo, como omisiones, alteraciones de sentido, nombres mal transcritos, fechas incorrectas, cifras equivocadas, sellos no descritos o información visible que no fue traducida. También debe advertir sobre zonas ilegibles, inconsistencias materiales y diferencias evidentes en el documento. Puede aplicar un criterio técnico de consistencia documental cuando existe respaldo suficiente para corregir un error manifiesto, pero no debe modificar datos dudosos ni asumir información no acreditada. Su responsabilidad no comprende certificar la autenticidad, legalidad o veracidad del documento original, pues esas cuestiones corresponden al emisor y a la institución receptora.
11. ¿Qué validez tiene una traducción certificada en Chile?
Una traducción certificada privada tiene validez en Chile para los trámites que no estén reservados por ley o por instrucción expresa para una modalidad especial. La Ley N° 19.799 reconoce efectos jurídicos a los documentos electrónicos y permite utilizar la Firma Electrónica Avanzada para acreditar la autoría e integridad. La traducción certificada puede presentarse ante instituciones públicas, privadas, universidades, empresas y tribunales, siempre que el procedimiento no exija traducción oficial, consular, pericial o notarial. Su validez como documento no garantiza automáticamente su admisibilidad en todo trámite, ya que la institución receptora conserva la facultad de determinar los requisitos específicos de presentación.
12. ¿Quién determina si una traducción certificada será aceptada en Chile o en el extranjero?
La institución que recibe el documento determina si la traducción certificada cumple con los requisitos del trámite. Esa decisión debe fundarse en la ley, el reglamento, la convocatoria, el formulario o la instrucción aplicables. Si el procedimiento no reserva la traducción a un servicio oficial, traductor habilitado localmente, notario o perito, normalmente puede utilizarse una traducción privada certificada. Los términos empleados varían según el país: certified translation, official translation, sworn translation, notarized translation o professional translation pueden referirse a formalidades distintas. Por eso, no basta con interpretar una palabra por separado; debe revisarse la definición completa proporcionada por el receptor.
13. ¿Puede utilizarse una traducción certificada ante instituciones públicas chilenas?
Sí. En la mayoría de los trámites ante instituciones públicas chilenas no existe una norma que reserve la traducción a una modalidad o a un proveedor exclusivo, por lo que puede utilizarse una traducción privada certificada por un traductor profesional. SERMIG recibe regularmente este tipo de traducciones de documentos emitidos en idiomas distintos del español o del inglés: el artículo 6 del Decreto Supremo N° 177 de 2022 exige una traducción autorizada por el organismo competente, pero no establece la exclusividad del MINREL. La Universidad de Chile también admite traducciones certificadas en determinados procedimientos académicos. Ante los tribunales, el artículo 347 del Código de Procedimiento Civil permite acompañar un documento extranjero junto con su traducción, la cual está sujeta a revisión si existe objeción.
14. ¿Qué permite utilizar en el extranjero una traducción certificada emitida en Chile?
Una traducción certificada emitida en Chile puede utilizarse en el extranjero cuando identifica al traductor profesional, reproduce íntegramente el documento fuente e incorpora una declaración verificable de exactitud. Países como Estados Unidos, Reino Unido, Nueva Zelanda y Australia admiten ampliamente traducciones privadas certificadas en procedimientos migratorios y académicos digitales, aunque cada uno establece sus propios requisitos. Canadá suele exigir una declaración jurada cuando el traductor no pertenece a su sistema profesional reconocido. En diversos países asiáticos pueden solicitarse la notarización, la apostilla o la validación consular, mientras que algunos países europeos reservan los trámites públicos a traductores habilitados localmente. La traducción chilena puede aceptarse directamente, requerir una formalidad adicional o quedar limitada por una habilitación local obligatoria.
15. ¿Por qué una institución puede rechazar una traducción certificada aunque esté correctamente traducida?
Una institución puede rechazar una traducción certificada, aunque el texto sea lingüísticamente correcto, cuando el problema radica en la admisibilidad documental. Esto ocurre si el archivo omite páginas, reversos, firmas, sellos o apostillas; si no identifica al traductor de manera suficiente; si carece de declaración de exactitud; o si fue modificado después de aplicarse la Firma Electrónica Avanzada. También puede rechazarse por causas ajenas al traductor, como un documento original vencido, incompleto, sin apostilla o presentado ante una institución que exige una traducción oficial, notarial, consular, pericial o realizada por un profesional habilitado localmente. Una traducción correcta no compensa una cadena documental defectuosa.
16. ¿Qué es una traducción oficial en Chile?
Una traducción oficial en Chile es la emitida por el servicio estatal competente del Ministerio de Relaciones Exteriores. Su carácter oficial proviene del órgano público que la produce, no de que sea necesariamente más fiel ni de mayor calidad que una traducción privada. La palabra “oficial” cambia de significado según el país y el contexto: en Chile identifica estrictamente la vía estatal, mientras que en el extranjero algunas instituciones utilizan official translation de manera amplia y luego precisan que aceptan una professional translator, certified translation o notarized translation. Por ello, no debe interpretarse automáticamente «official» como una exigencia de traducción realizada por el MINREL.
17. ¿Existen traductores oficiales habilitados por el Estado en Chile?
No existe en Chile una categoría general de traductores privados habilitados por el Estado para emitir por cuenta propia traducciones oficiales. El Decreto N° 64 de 2003 distingue expresamente las traducciones oficiales realizadas para el público por el Ministerio de Relaciones Exteriores de los servicios prestados por traductores particulares y agencias privadas. Las asociaciones profesionales tampoco confieren una investidura pública general, porque el Decreto Ley N° 3.621 convirtió los colegios profesionales en asociaciones gremiales. Sí existen nóminas de traductores e intérpretes que pueden actuar como peritos ante tribunales, pero esa designación se limita al ámbito judicial y no los convierte en traductores oficiales para todo tipo de trámites.
18. ¿Existe una lista pública de traductores oficiales en Chile?
No. En Chile no existe una nómina pública nacional de traductores privados habilitados por el Estado para emitir traducciones oficiales en cualquier trámite. Sí existen directorios profesionales, como COTICH en Chile e IAPTI a nivel internacional, además de listas informativas de embajadas, nóminas de peritos judiciales y registros internos utilizados por algunas instituciones. Estas referencias pueden servir para verificar la identidad, la experiencia o la vinculación profesional, pero ninguna confiere por sí sola la calidad jurídica general de “traductor oficial”. Incluso una embajada puede incluir a un profesional en su lista de contacto sin aprobarlo ni investirlo oficialmente.
19. ¿Quién puede emitir una traducción oficial en Chile?
Una traducción oficial en Chile solo puede emitirse mediante el servicio competente del Ministerio de Relaciones Exteriores, cuando el trámite exige realmente esa modalidad. Esto ocurre, por ejemplo, al inscribir en Chile determinados nacimientos, matrimonios o defunciones ocurridos en el extranjero: si el certificado está en otro idioma, el Registro Civil exige la traducción del MINREL o, cuando el Ministerio no dispone del idioma, la vía consular indicada. En ciertos trámites extranjeros también puede exigirse una traducción oficial, jurada o realizada por un profesional habilitado en el país receptor. En cambio, cartolas bancarias, certificados laborales, cartas, antecedentes académicos y documentos comerciales normalmente requieren una traducción certificada por un profesional de la traducción.
20. ¿Cuándo es obligatorio utilizar una traducción oficial en Chile?
Una traducción oficial es obligatoria en Chile cuando una norma o la instrucción formal del trámite la exige expresamente. Esto ocurre, por ejemplo, al inscribir ante el Registro Civil un nacimiento, matrimonio o defunción ocurridos en el extranjero, cuyos certificados en otro idioma deben traducirse mediante el Ministerio de Relaciones Exteriores o la vía consular autorizada. También se exige la traducción oficial de determinados certificados extranjeros de estudios comprendidos en procedimientos regulados por el Ministerio de Educación. El artículo 5, inciso tercero, de la Ley N° 18.290 permite, además, que un tribunal exija la traducción oficial de una licencia de conducir extranjera. Fuera de esos casos, no debe presumirse que todo documento requiera una traducción oficial.
21. ¿La traducción debe incluir la apostilla del documento chileno?
Sí, cuando se trata de documentos públicos chilenos que serán presentados en el extranjero y cuyo trámite exige la apostilla. Certificados de nacimiento, matrimonio, defunción o antecedentes emitidos por el Registro Civil suelen apostillarse para que la autoridad extranjera pueda verificar la firma, el cargo y el sello del funcionario emisor; en esos casos, la apostilla debe obtenerse antes de traducir y quedar incluida en la traducción completa. Sin embargo, la apostilla no es obligatoria en todos los trámites: ciertas visas, como algunas Working Holiday, las admisiones académicas y los procedimientos digitales aceptan directamente el documento chileno acompañado de una traducción certificada. Si el receptor exige la apostilla, se apostilla primero y se traduce después.
22. ¿Un documento extranjero debe apostillarse antes de traducirse para presentarlo en Chile?
Sí, cuando se trata de un documento público extranjero que debe producir efectos en Chile. El Servicio Nacional de Migraciones establece que “todo documento emitido en el exterior […] debe estar apostillado o debidamente legalizado, según corresponda”. Esto se aplica especialmente a certificados de antecedentes penales, de nacimiento o de matrimonio emitidos en países como Brasil, Francia, Italia, Haití o Estados Unidos. Si el país de origen pertenece al Convenio de la Apostilla, el documento debe apostillarse allí antes de traducirse; si no pertenece, debe seguir la vía de legalización consular. La traducción debe incluir el documento y su apostilla o cadena de legalizaciones como un único conjunto.
23. ¿Cuál es la diferencia entre apostillar y legalizar un documento para traducirlo?
La apostilla y la legalización permiten validar documentos para su uso internacional, pero se aplican en situaciones distintas. El Consulado de Chile explica que ambas producen el mismo efecto legal, aunque el Convenio de la Apostilla reemplazó la antigua cadena de legalizaciones por una certificación única. Si Chile y el país de destino mantienen vigente el Convenio de La Haya entre ambos, corresponde apostillar el documento. Si alguno no pertenece o el Convenio no está vigente bilateralmente, debe realizarse la legalización ante las autoridades competentes y los consulados correspondientes. En ambos casos, la validación debe completarse antes de la traducción para incluir todos los sellos y certificaciones.
24. ¿Cómo saber si un documento necesita una apostilla antes de traducirse?
Para determinarlo, deben revisarse tres elementos. Primero, la instrucción del receptor: si exige expresamente un documento «apostilled», corresponde obtener la apostilla; si pide «legalized», debe verificarse si se refiere a la apostilla o a la legalización consular. Segundo, el país de origen y el de destino: la apostilla procede cuando el Convenio de La Haya está vigente entre ambos Estados. Tercero, el tipo de documento: los documentos públicos pueden apostillarse por la autoridad competente, mientras que ciertos documentos privados requieren previamente una certificación notarial u otra intervención pública. Si las instrucciones solo solicitan una «certified translation» y no exigen autenticar el original, puede traducirse directamente.
25. ¿Qué documentos emitidos en Chile pueden apostillarse antes de traducirse?
Pueden apostillarse los documentos públicos chilenos y ciertos documentos privados que cuenten con una certificación oficial previa. El Consulado de Chile define la apostilla como una certificación aplicable a documentos públicos o privados que cuenten con certificación oficial. Entre ellos se encuentran certificados del Registro Civil, documentos educacionales legalizados por el Ministerio de Educación, resoluciones judiciales, documentos notariales y determinados certificados de salud validados por la autoridad competente. Los documentos electrónicos con Firma Electrónica Avanzada también pueden apostillarse cuando sean susceptibles del trámite y permiten verificar su integridad y autenticidad. Si el archivo o la firma no pueden validarse, la apostilla no podrá emitirse.

Escrito por Héctor Milla, traductor e intérprete de enlace de la Escuela Americana de Traductores e Intérpretes (EATRI) y magíster en educación con mención en inglés de la Universidad Central de Chile. Coach profesional certificado por la Pontificia Universidad Católica de Chile.
Miembro núm. 2.660 de la Asociación Internacional de Traductores e Intérpretes Profesionales (IAPTI).
Héctor Milla Guerrero
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